COP 25. Un desafío ambiental para Chile y el mundo. ¿Qué puede aportar Co-Inventa?

En diciembre de este año se llevará a cabo la cumbre más importante a nivel mundial para hacerle frente a los efectos del calentamiento global y en Co-Inventa, el más grande representante de Investigación y Desarrollo en Packaging de Chile, espera cumplir un rol muy importante.
En marzo pasado la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt confirmó que Chile sería la sede de la Cumbre sobre el Cambio Climático COP25, que se realizará en diciembre de este 2019. Recientemente se reveló que dicha cumbre se desarrollará en el Parque Bicentenario Cerrillos y desde Co-Inventa se analiza positivamente la cumbre, constituyendo una oportunidad valiosa de poner a Chile en el mapa de los grandes compromisos mundiales.
Según nos explica Rodrigo González, Gerente General de Co-Inventa, “nosotros como plataforma de innovación abierta de envases y embalajes también trabajamos a nivel de materiales, por lo cual, podemos aportar al compromiso ambiental del país y del mundo desde el punto de vista técnico. Operativamente ayudamos a las empresas a reemplazar materiales complejos o no reciclables por materiales más fáciles de reciclar, con un menor impacto medioambiental, o incluso, en algunos casos, cambiar material complejo no reciclable por material biodegradable”.
Y de acuerdo con Rodrigo González, el que tengamos la capacidad de producir materiales fáciles de reciclar, que puedan terminar en una planta de reciclaje en vez de en un vertedero o en los océanos o rellenos sanitarios, es un gran aporte para el planeta.
“Otro de los servicios que ofrece Co-Inventa es la prospección medioambiental comparativa”. Este servicio de empaquetados, va asociado a un servicio de materialidad en el que se les dice a las empresas cuáles son las condiciones de embalaje óptimas para un alimento específico, dependiendo de la vida útil que le quieran dar, de las condiciones especiales y del mercado al cual apunta ese alimento. Con esas condiciones de envasados y materiales que necesita, Co-Inventa brinda a las empresas las opciones de materiales más óptimas y sustentables. Posterior a eso, los expertos de Co-Inventa realizan la prospección medioambiental comparativa, que consiste en ver qué envases están hoy en el mercado que cumplan con las condiciones de análisis, a los que se les realiza una evaluación de eco-indicadores, que son parte de la ley de ecoetiquetado y ecodiseño, y que le van a permitir al cliente final, tomar la decisión de qué envases hoy tendrían un menor impacto medioambiental y una mayor factibilidad de ser reciclado o de no terminar en un vertedero. “Eso es hoy un servicio práctico y concreto, que también va en línea con los principios que promueve la cumbre COP25”, comenta Rodrigo González.
Y el aporte continúa, pues recordemos que Co-Inventa cuenta con el primer laboratorio de biodegradabilidad, compostabilidad, ecotoxicidad y desintegración de Latinoamérica, Ecolaben, “que pone al servicio de la industria alimentaria la posibilidad de hacer análisis según normas internacionales, que  pueden validar qué envases y materiales plásticos, cumplen con las condiciones y las normas de compostabilidad y biodegradabilidad internacionales. Al día de hoy, los servicios que uno puede encontrar en el mercado nacional no cumplen con las normas internacionales, e incluso están certificando materiales que no son biodegradables bajo ninguna norma”, agrega con énfasis el ejecutivo y bioquímico.
Otro aspecto en el cual Co-Inventa puede aportar desde su experiencia es en investigación y desarrollo. “En papel y cartón estamos trabajando en recubrimientos biodegradables o solubles en ciertas condiciones, que permitan tener mejores prestaciones en términos de barreras a ciertas condiciones como la humedad, oxígeno y otro tipo de agentes, con el fin de que puedan ser utilizados principalmente en alimentos congelados”, cuenta el Gerente de la plataforma con sede en la Universidad de Santiago.
En definitiva, Co-Inventa pondrá a disposición del país y de la COP25 todo su conocimiento técnico respecto a qué cosas realmente se pueden lograr, ofreciendo soluciones concretas y viendo cuáles son las líneas que debería seguir Chile, que no afecten la productividad del país, desde el sector del envasado y etiquetado de alimentos.
Esta cumbre que busca hacer frente a los efectos del calentamiento global y el control de los gases de efecto invernadero se realizará entre el 2 y 13 de diciembre y se espera que asistan unos 20 mil delegados de todo el mundo.

 

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